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Industria - Salud: ¿qué es una sala blanca?
Nov 25, 2008

Sería obvio decir que una sala blanca es una sala limpia. Concretamente, una sala blanca viene definida de forma precisa en la actualidad por la norma NF EN ISO 14644:

«Sala en la que la concentración de partículas en suspensión en el aire está controlada y que ha sido construida y se utiliza de forma que se minimicen la introducción, la producción y la retención de partículas en el interior de la habitación, y en la que se controlarán convenientemente otros parámetros relevantes, como la temperatura, la humedad o la presión».

 

¿Para qué sirve una sala blanca?

La sala blanca responde a una necesidad de control de la contaminación en el entorno, que puede dividirse en dos categorías:

  • La primera se refiere a la situación en la que la presencia de partículas inertes, de tamaño inferior a un micrómetro, puede provocar un mal funcionamiento o una reducción de la vida de un producto. 
  • La segunda categoría corresponde a la necesidad de no transmitir microorganismos, a través del polvo, a un producto, (o al hombre en el caso de un hospital) y preservarlo así de cualquier comunicación.

La utilización de salas blancas o de áreas de contaminación controlada tiene aplicación en numerosos sectores, como:

  • la electrónica: en la fabricación de ordenadores, pantallas de televisión, bandas magnéticas; 
  • los semiconductores: circuitos integrados (memoria de ordenadores y procesadores); 
  • la micromecánica: giroscopios, microsoportes y discos compactos; 
  • la óptica: lentillas, películas fotográficas y láseres; 
  • la biotecnología: los antibióticos y la ingeniería genética;
  • la farmacia: todos los productos estériles; 
  • la cirugía: válvulas y sistemas de by-pass cardiaco; 
  • la alimentación: alimentos y bebidas no esterilizados; 
  • el sector hospitalario: en los quirófanos, terapias inmunodeficitarias o aislamiento de enfermedades contagiosas.

La clasificación de las salas blancas

Las salas blancas se clasifican en función de la propiedad del aire. El método más sencillo y más utilizado en el mundo es el Federal Standard 209E, que hace un recuento del número de partículas de tamaño igual o superior a 0,5 micrómetros por pie cúbico de aire. (Denominación: clases 1 a 100 000).

La correspondencia europea, adaptada al sistema métrico es la norma EN ISO 14644, que se descompone en las Clases ISO 1-9 según la concentración máxima admisible de partículas por metro cúbico de aire.

Entre los ejemplos de trabajos que podrían realizarse en función de la clasificación de limpieza de la sala se incluyen los siguientes:

  • Clase ISO 3: fabricación de determinados circuitos integrados; 
  • Clase ISO 4: fabricación de semiconductores: 
  • Clase ISO 5: fabricación de productos estériles e inyectables; 
  • Clase ISO 6: fabricación de equipos ópticos de alta presión; montaje y prueba de giroscopios de precisión; montaje de soportes de reducido tamaño; 
  • Clase ISO 7: montaje de equipos neumáticos e hidráulicos de precisión; válvulas de regulación, relojería y mecanismos de precisión; 
  • Clase ISO 8: fabricación de productos de óptica general; montaje de componentes electrónicos, hidráulicos y neumáticos.
Las características de las salas blancas

Existen dos categorías de salas blancas que se distinguen por la forma en la que se ventilan:

  • Las salas blancas de flujos convencionales (salas blancas de flujo turbulento o no unidireccional). La limpieza del aire en una sala blanca convencional depende de la calidad del aire filtrado, del volumen de aire reciclado y de la cantidad de aire nuevo.
  • Las salas blancas de flujo unidireccional (salas blancas de flujo laminar o salas ultralimpias).

Otra característica de las salas blancas está relacionada con el tipo de acabado de las superficies interiores. Las salas blancas se construyen con materiales que no generan partículas y fáciles de limpiar. Las superficies están diseñadas para facilitar la limpieza y no tener puntos en los que pueda concentrarse el polvo, y deben disponer de un suelo liso y de iluminación emergente.

La protección contra la contaminación

Las salas blancas se utilizan para proteger de la contaminación un producto en un recinto. Sin embargo, es frecuente que haya procesos en los que se utilizan productos químicos tóxicos o bacterias peligrosas que deben controlarse. Es el caso de la industria farmacéutica, donde productos muy activos como las hormonas no deben entrar en contacto con el operario. Existen otros tantos ejemplos en la industria de la biotecnología, donde cada zona debe ser custodia de los microorganismos fruto de la ingeniería genética. Los laboratorios de microbiología, que trabajan con organismos infecciosos deben adoptar medidas para que su personal no resulte infectado. Es muy frecuente encontrar zonas protegidas en el interior de las salas blancas.

La limpieza depende igualmente de las partículas emitidas por las máquinas y los individuos en el interior de la sala. Las personas que se mueven en una sala blanca con ropa inadecuada, como batas de laboratorio, emiten de media 2 millones de partículas de 0,5 micrómetros, 300 000 partículas de 5 micrómetros y 16 bacterias por minuto. Cuando las personas llevan la indumentaria adecuada para la sala blanca (pijama, sobrebotas, capucha, etc.) de tejidos de malla apretada, la reducción de partículas de 0,5 y 5 micrómetros será del 50 al 88%, mientras que la de la contaminación bacteriana será del 92%.