Flumilog: un incendio para la ciencia y la logística. Nov 25, 2008
Para gestionar mejor los riesgos de incendio, adaptar las infraestructuras, ajustar las pantallas térmicas y determinar las distancias de seguridad en torno a las instalaciones, es indispensable conocer exactamente el impacto de los flujos térmicos producidos durante un incendio en un edificio.
En el marco de una campaña de ensayos de incendio única en Europa, un almacén de 860 m² construido por GSE fue voluntariamente incendiado, el pasado 26 de septiembre, en la sede del futuro Centro Europeo de Investigación con Tecnologías del Medioambiente y de la Seguridad (CERTES, en sus siglas francesas), en L'Oise (Francia). Tras los estudios realizados a mediana escala durante el año 2007, esta vez se trataba del ensayo de un incendio a gran escala que permitiera validar el método de referencia de cálculo de los efectos térmicos y evaluar las distancias de efectos de un incendio en un almacén.
Jean-Claude Bossez, presidente de AFILOG (al lado, a la izquierda), y Stéphane Duplantier, responsable de la unidad de incendios y ventilación de la dirección de riesgos accidentales del INERIS (a la derecha), ambos colaboradores y participantes en la operación, responden a nuestras preguntas.
Jean-Claude BOSSEZ, presidente de AFILOG
¿Cuál es el origen de la implicación de Afilog en este programa?
Jean-Claude BOSSEZ : La propia fundación de Afilog, en 2001, tuvo como origen, entre otros, el compromiso con las buenas prácticas, con los comportamientos responsables, especialmente, en ámbitos sensibles como la protección personal y de los bienes, el medioambiente y la seguridad.
Ahora bien, la instauración de una buena gestión de riesgos requiere conocimientos y datos científicos fiables y reconocidos. El principal riesgo para el sector logístico son los incendios. Desde hace muchos años, las sencillas herramientas utilizadas para estimar las consecuencias de los grandes incendios se basaban principalmente en correlaciones calculadas para los fuegos de charco. En lo que respecta a los almacenes, dichas correlaciones, en la mayoría de los casos, se utilizan fuera de su ámbito de validez.
En el contexto normativo de los estudios de riesgos, esta falta de herramientas adaptadas implica un importante campo libre para la extrapolación e interpretación, cuya consecuencia es el surgimiento de tantos enfoques distintos como expertos.
Desde 2005, Afilog e Ineris han llevado a cabo un programa de investigación a mediana escala cuyo objetivo era aumentar el conocimiento de los fenómenos que dominan los grandes incendios industriales. Se trataba sin duda de un punto de validación científica sin ensayos a gran escala (para validar fundamentalmente el factor escala). Además, en junio de 2006, se constituyó una asociación compuesta por científicos, miembros de Afilog con participación fundamental activa de GSE y el apoyo del Ministerio de Ecología, Desarrollo y Ordenación Sostenibles francés. Una sinergia de competencias que dio lugar a «Flumilog».
¿A qué retos se enfrentan los actores de la logística?
J.-C. B. : Concretamente, para nuestros miembros, los beneficios esperados con esta campaña son la reducción de las pantallas térmicas, la optimización de la implantación de la plataforma logística en el emplazamiento físico y la reducción del plazo de instrucción de los expedientes de licencia de explotación. Conocer mejor los riesgos y gestionarlos mejor gracias a la aplicación de la política de prevención de riesgos más adaptada posible, y de las buenas prácticas de gestión y desarrollo sostenible.
Sabemos además que el Ministerio de Ecología prevé dar al conjunto de conocimientos surgido de Flumilog todo el alcance y lugar que merece. El apoyo en el ensayo del 26 de septiembre es la muestra del compromiso que hemos adoptado con nuestros miembros y con la profesión logística en su conjunto.
Stéphane DUPLANTIER, Responsable de la Unidad de Incendios y Ventilación de la Dirección de Riesgos Accidentales del INERIS.
¿Podría recordarnos brevemente los objetivos y etapas de este original programa y de la función del INERIS?
Stéphane DUPLANTIER : La operación Flumilog se desarrolló en 6 etapas, siendo el objetivo de los participantes desarrollar un método de referencia para la evaluación de las distancias de efectos térmicos asociados al incendio de un almacén.
Etapa 1:comparación de los métodos de cálculo previos con cada uno de nuestros socios, lo que demostró la existencia en ciertos casos de grandes diferencias. Etapa 2: durante 2007, de forma paralela a la reproducción de incendios con una herramienta de simulación en 3D, ya desarrollada parcialmente en EE.UU., GSE construyó un edificio real de 8x12 m en el emplazamiento del CNPP, que fue utilizado en 9 ocasiones: estos ensayos a mediana escala permitieron medir la influencia de los distintos combustibles contenidos en el edificio en el tamaño de las llamas y la radiación térmica. Etapa 3: a continuación, fue necesario redactar las especificaciones técnicas para determinar qué tipo de almacén debía construirse para el ensayo a gran escala, para tener en cuenta, esta vez, la influencia de la estructura del edificio con un combustible perfectamente conocido y ampliamente utilizado en los ensayos a mediana escala: la madera. Etapa 4: en un plazo de 2 meses solamente, GSE concluyó la construcción del edificio a gran escala, y colocó el combustible y los instrumentos de medida. Etapa 5: realización del ensayo el 26 de septiembre de 2008. La etapa 6 aún está en curso ya que se trata ahora de utilizar todos los datos recopilados en los distintos episodios de la campaña con el fin de formalizar el método de referencia de cálculo de los flujos térmicos.
Una de las misiones fundamentales del INERIS ha sido coordinar las distintas especializaciones de los participantes en materia de seguridad y prevención de los riesgos de incendio para llevar a buen término el programa de investigación.
¿Por qué un nuevo método de cálculo de flujos? ¿Cuáles eran los inconvenientes de los antiguos métodos?
S. D : Los antiguos métodos de cálculo se basaban en correlaciones calculadas en incendios de líquidos inflamables, especialmente hidrocarburos. Los fuegos de líquidos tienen comportamientos muy distintos de los generados por otros combustibles como madera, por ejemplo, debido fundamentalmente a la tercera dimensión, inexistente en los fuegos de líquidos. Esto nos lleva a considerar distancias de seguridad relativamente grandes en torno a los edificios de almacenamiento, a falta de datos empíricos relevantes. Este enfoque de ampliación, no siempre realista y muy global, puede complicar la instrucción de los expedientes de licencia, aumentar los costes de diseño de los proyectos, ya que a veces es necesaria la intervención de varios gabinetes de estudio, y ampliar especialmente los plazos para la obtención de la licencia de explotación.
¿Por qué se confía a GSE la tarea de realizar las infraestructuras de ensayos y se le la oportunidad de participar en la elaboración del nuevo método de cálculo de flujos?
S. D : En estructura de ensayos, generalmente trabajamos con pequeñas superficies, de 10 a 20 m² diseñadas por nuestros investigadores. Decidimos colaborar con GSE con el objetivo de subcontratar la tarea de construcción a una empresa especializada en el diseño y construcción de almacenes. En esta campaña de mediana y gran escala, se trataba de trabajar con edificios totalmente conformes con la realidad y la normativa en vigor. El compromiso con el respeto de los plazos y la gestión de costes era igualmente esencial, ya que nos permitía, además, planificar nuestro estudio tranquilamente, teniendo en cuenta todos los detalles.
Por otro lado, la presencia de GSE nos ha permitido desarrollar un método que sea capaz incluso de tener en cuenta la evolución de los modos de construcción de los almacenes. Esto permitirá utilizar el método de forma pertinente en un periodo bastante prolongado, del orden de 10 a 15 años.
¿Se llevó a cabo el estudio a gran escala de acuerdo con las previsiones? ¿Cuáles fueron las principales características del incendio? ¿Hubo elementos imprevistos?
S. D : En general, el ensayo a gran escala se desarrolló conforme habíamos previsto. El incendio duró unos cincuenta minutos (que puede parecer muy poco tiempo) y fue bastante intenso. Las observaciones son el resultado de la elección del combustible almacenado en el edificio (palets de madera), que llevó a constatar las distancias máximas posibles para este tipo de almacén (para una superficie de 860 m²). Las paredes se derrumbaron hacia el interior, como se esperaba.
Las herramientas de medida
Se utilizaron aproximadamente 200 termopares para medir la evolución de las temperaturas, unos cuarenta fluxómetros para medir los flujos térmicos y unas veinte cámaras colocadas en el interior y en el exterior del edificio para filmar la evolución del incendio y el comportamiento de los elementos de la construcción.
Por lo tanto, no hubo elementos inesperados, aparte del hecho de que pudimos observar unas llamas de menor altura que la prevista. A grandes rasgos, el ensayo confirmó, por tanto, nuestras previsiones.
¿Cuándo está previsto que esté disponible el nuevo método de cálculo de los flujos térmicos? ¿En qué forma? ¿Formará parte de la revisión de la sección 1510?
S. D : A principios de 2009, deberá presentarse una primera versión al grupo de trabajo del sector de almacenes del que forma parte AFILOG. Es el paso obligado para conseguir que cambie la normativa a escala nacional, sin poder evaluar en este momento la forma que tendrán dichos cambios.
El nuevo método tendrá la forma de un «logigrama» que se publicará. De manera esquemática, a partir de una tabla que reúne todas las posibles características de un almacén, el usuario del logigrama introducirá sus propios datos (disposiciones de construcción, naturaleza y organización del combustible, etc.), a fin de calcular los coeficientes que deberán tenerse en cuenta en su proyecto en las fórmulas de cálculo del método. El resultado obtenido permitirá definir las distancias de seguridad que deberán aplicarse en el edificio. Dicho logigrama podrá ser parte integral de la normativa.
Las ICPE
Algunas instalaciones de riesgo deben presentar una declaración o una solicitud de licencia de explotación: se trata de las «Instalaciones clasificadas para la protección del medioambiente» (ICPE, en sus siglas francesas). En función de los materiales guardados en el almacén, éste podrá formar parte de una sección específica: La sección 1510 corresponde a los almacenes cubiertos más corrientes.
En el marco del proyecto, no se contempla la posibilidad de elaborar una aplicación informática; cada uno podrá desarrollar su propia versión a partir de la descripción del método.
A lo largo del año 2009, deberá impartirse formación específica sobre el método, aunque las modalidades de la misma aún no han sido definidas por los socios de Flumilog.
¿Existen otras medidas además de las de los flujos térmicos y otra información interesante?
S. D : Si bien el objetivo inicial era la medida de los flujos térmicos, paralelamente hemos recopilado mucha información sobre el desarrollo del fuego y su velocidad de propagación. Pero en general, todas las observaciones registradas durante este ensayo a escala real constituyen una fuente importante de conocimiento en materia de gestión de riesgos.
Sin prejuzgar los resultados definitivos, ¿cuáles son las principales constataciones con respecto a la medida de los flujos térmicos?, ¿qué incidencias se prevén en el diseño de los edificios destinados a almacén y en la ubicación física de los mismos?
S. D : Los datos registrados nos permitirán ser más precisos en la definición de las situaciones de incendio. En lo que concierne a la ubicación de un edificio, será posible reducir más o menos las distancias de seguridad del incendio con precisión, según los distintos combustibles almacenados. En cuanto a las plataformas logísticas construidas en blanco, podrá escogerse la opción más segura con el fin de garantizar la posibilidad de poder almacenar todos los productos de la sección 1510. Pero una vez que se conozca el combustible, es decir, que el producto almacenado se conozca previamente, las dimensiones podrán ser más precisas, especialmente cuando dichos productos sean considerados poco combustibles (p. ej.: piezas de automóvil o productos alimentarios). Para estos productos, las distancias de efecto térmico deberían ser menores.
Ya es posible prever la integración de dichos productos en el método, realizando ensayos a escala del palet. Esto permitirá aplicar el método con los datos de entrada más relevantes y disponer así rápidamente de distancias de seguridad precisas y fiables. Para obtener más información, póngase en contacto con: stephane.duplantier@ineris.fr
En cuanto al diseño, una vez que el encargado del mismo haya diseñado su almacén según las categorías de combustibles, no habrá más posibles interpretaciones o modificaciones del proyecto, lo que derivará sin duda en una reducción de los plazos para la obtención de las licencias de explotación.
¿Cuál podría ser la continuación lógica de este programa de investigación? ¿Existen más aplicaciones fuera del sector inmobiliario logístico?
S. D : El método de cálculo puede aplicarse a todas las construcciones de un solo volumen que contengan un combustible conocido de antemano. Por lo tanto, podría resultar útil para las reservas de edificios comerciales y para ciertos edificios industriales o de actividades.
Si bien el método no tiene aún vocación de ser utilizado a escala internacional, su carácter de «primicia mundial» podría darle cierta ventaja inspiradora en los procedimientos de certificación ISO en curso.