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Al abrigo del ruido o cómo diseñar y construir un edificio con un buen aislamiento contra el ruido inducido y las vibraciones
Sep 19, 2008

El factor ruido en nuestro entorno de trabajo es una fuente de estrés y molestias consecuente para la salud, y aún más en un entorno industrial, por lo que debe imperativamente tenerse en cuenta en el diseño de un edificio. Si bien ciertos ruidos ambientes provienen del exterior, gran parte de los decibelios percibidos están generalmente ligados a la propia actividad empresarial.

Construir bien, por lo tanto, es conocer bien todos los sonidos ligados a una actividad, ya se trate de un edificio de oficinas, de una actividad industrial o de un centro hospitalario, por ejemplo. Un edificio perfectamente aislado implica, desde el inicio, un diseño a medida que se centre en los fenómenos vibratorios y los ruidos inducidos.

Entrevista con Olivier Pradines, director de proyectos industriales para GSE.

 

¿Es actualmente la gestión del ruido ambiental parte integral del diseño de un edificio?

O. P.: Sí, inevitablemente. Las nuevas normas acústicas aplicables a los edificios de reciente construcción (como la NF EN 12354, la NF EN 20140 o la NF EN ISO 140, en Francia), exigen cada vez más la filtración de los ruidos y vibraciones generados en el interior de los inmuebles (grupos de frío, ventiladores, aire acondicionado, ascensores y canalizaciones, etc.), así como los procedentes del exterior (tráfico por carretera y ferroviario, tranvías y entorno industrial).

Cada ruido tiene características propias y técnicas de tratamiento específicas; de ahí la necesidad de identificar el tipo de ruido y el tipo de propagación antes de poner en marcha una solución de aislamiento acústico en cualquier construcción.

 

¿Podría recordarnos cuáles son los distintos tipos de ruido a los que nos enfrentamos diariamente?

O.P.: Cualquier fenómeno vibratorio (voz, alarma del despertador, funcionamiento de un motor, puerta que se cierra, etc.) hace vibrar al aire. Las vibraciones producidas son más o menos intensas y se propagan por el aire igual que las vibraciones en la superficie del agua creadas una piedra tirada en el agua.

Los especialistas en acústica distinguen varios tipos de ruidos:

  • Los ruidos aéreos: se transmiten por el aire; proceden del exterior (tráfico, obras, etc.) o del interior (voces, radio, etc.) de un edificio. 
  • Los ruidos inducidos, que son los que nos interesan aquí: al contrario que los ruidos aéreos, los ruidos inducidos se propagan por medios sólidos como las paredes de un edificio. Son provocados por choques contra un muro o suelo (al mover una silla, clavar un clavo, etc.) o por la vibración de equipos de construcción.
    En la ejecución de sus proyectos, GSE aplica cada vez con más frecuencia soluciones destinadas a tratar los ruidos inducidos, incluso los que provienen de las instalaciones técnicas ligadas al funcionamiento del edificio y de los equipamientos de procesos industriales. 

 

¿Entonces, cuáles son las distintas soluciones de que disponen para tratar esos famosos ruidos inducidos?

O.P.: Tanto en el suelo como en el techo, cada elemento de la estructura puede ser objeto de aislamiento contra la propagación del ruido. Cabe distinguir varios aspectos:

  • en cuanto a la estructura misma:
    • los cimientos en contacto con el suelo exterior,
    • los muros y entresuelos en contacto con los cimientos;
  • y lo que esta contiene:
    • interacciones entre la misma estructura y la red de tuberías, 
    • efectos de la ventilación, los ascensores o las máquinas sobre la estructura, etc.

 

Y estas son algunas de las soluciones que nuestros proveedores ofrecen en el mercado:

- El aislamiento en los cimientos del edificio: se logra mediante apoyos de elastómero también llamados bloques antivibraciones o cajas de bloques. Este tipo de aislamiento se utiliza cuando es necesario desligar una superestructura (el edificio o un nivel superior del mismo) de la base sobre la que descansa. Dicha base puede sufrir vibraciones generadas por fuentes externas, como el tráfico ferroviario o por carreteras. El problema descrito es importante en los medios urbanos.

- El aislamiento por amortiguador viscoelástico para la protección de los edificios y máquinas: consiste en colocar amortiguadores, cojines metálicos y aislantes en soportes elásticos. Se aplica en situaciones críticas como en el paso de vías férreas (metro) bajo la infraestructura o en las zonas sometidas a frecuentes temblores de tierra.

- El aislamiento por suspensión de placas flotantes en el suelo: Este sistema de aislamiento vibratorio y acústico se aplica frecuentemente en edificios como salas de conciertos, discotecas, auditorios, cines, restaurantes, polideportivos, escuelas de música y locales técnicos.

- El aislamiento de máquinas giratorias por suspensión: se trata de colocar las suspensiones apropiadas entre la estructura principal y la maquina giratoria a fin de conseguir un aislamiento de las vibraciones. Existen 2 gamas:

  • la gama elastómera: estas suspensiones de máquinas giratorias adaptadas a los ventiladores de motor, climatizadores, bombas de motor, compresores de motor, grupos electrógenos, CTA y grupos de frío, tienen una atenuación de las vibraciones superior al 90% a 1500 tr/mn (25 Hz).
  • La gama metálica: los amortiguadores de muy baja frecuencia (hasta 3 Hz) permiten aislar máquinas que giran a velocidades de rotación a partir de 450 tr/mn, vibradores o máquinas de choque y conseguir una atenuación del orden del 95%.

El aislamiento del ruido de los ascensores: se trata de soportes de baja frecuencia que aseguran la suspensión y guía de las cabinas de ascensor.

- El aislamiento de las tuberías: conviene colocar suspensiones entre la estructura principal y la red de tuberías, a fin de asegurar el aislamiento vibratorio y acústico. Estas suspensiones se usan para embridado y aislamiento vibratorio de tuberías de conducción de fluidos. Los soportes resisten una temperatura comprendida entre - 70 °C y + 300 °C.

- Las suspensiones de techo: se colocan entre la estructura principal y el techo para mejorar la atenuación vibroacústica. Estos amortiguadores han sido diseñados especialmente para suspensión en falsos techos, climatizadores y redes de tuberías.

- Las bandas resilientes: permiten detener el ruido inducido en las conexiones estructurales. Los muros maestros y los muros no maestros, las cajas de escalera, las bovedillas, etc.


¿En base a qué se decide colocar un tipo u otro de aislamiento acústico?

O.P.: Siempre que resulta audible y molesto para los ocupantes del inmueble. Cada edificio es único y presenta sus particularidades. En casos complejos, se encarga a un gabinete de estudios la definición de los principios constructivos que se aplicarán y de las dimensiones de la obra.

En la industria punta, algunas unidades de producción utilizan medios vibratorios para controlar los equipamientos: para evaluar y probar, por ejemplo, la buena resistencia de los productos o equipamientos construidos. En casos extremos, determinadas vibraciones pueden alcanzar las generadas por un avión de caza (un caso muy concreto que GSE ya se ha encontrado). Estas instalaciones de pruebas asociadas a la estructura han sido aisladas mediante bloques antivibraciones, como ya se ha descrito antes.