Energía alternativa: el muro Trombe atrapa el calor del sol... Jul 15, 2008
El muro Trombe o muro Trombe-Michel, diseñado por el Profesor Félix Trombe y por el arquitecto Jacques Michel, es un captador de calor. Compuesto por un bloque de materiales con fuerte inercia como el hormigón o la piedra, el muro acumula la radiación solar del día en la masa y durante la noche le devuelve al edificio el calor así atrapado.
Una fuente de energía a seguir
Para aumentar la aportación de calor en los muros, el cristal puede crear un efecto invernadero al calentar el aire situado entre los dos elementos. La energía solar, transmitida por el cristal, será absorbida por el muro y se desplazará al interior para volver después de varias horas, debido a su inercia, al tabique interno del edificio y calentar las habitaciones por la noche. Llamaremos a este primer muro el muro “captador”.
Un procedimiento renovado...
Pero en verano, no se desea esta aportación de calor adicional. Para garantizar una comodidad térmica en cualquier estación, se han realizado aperturas bajas y altas para crear una corriente de aire entre el cristal y la masa gracias al principio de termosifón. De forma esquemática, el aire más fresco entra por debajo, sube calentándose y según las necesidades en invierno se reparte al interior del edificio o en verano se expulsa hacia el exterior para evitar la sobrecarga de las habitaciones.
Con la finalidad de construir un edificio que consuma la menor energía posible, el muro Trombe, en el mismo concepto que otras soluciones técnicas creadas en un edificio (por ejemplo: persianas, recuperación de energía mediante un sistema de doble flujo…), permite, por una parte, disminuir el consumo de energía fósil o eléctrica y, en algunos casos, responder a las exigencias de los contratistas, en especial, por ejemplo, para una eventual certificación medioambiental.