En materia de construcción, ¿por qué en 2008 seguimos apostando por la investigación? Mar 06, 2008
Desde siempre, los constructores han buscado nuevas maneras de construir y las técnicas no han parado de evolucionar. Entonces, ¿por qué, en 2008, seguimos apostando por la investigación? ¿Todavía es posible mejorar en materia de construcción?
Ganar en solidez, en seguridad, ganar en altura o luminosidad, ganar en los costes y en los plazos de realización…, desde siempre, los constructores, los arquitectos y los ingenieros no han dejado de replantearse los conceptos y las técnicas de realización de sus obras, no han dejado de innovar. Hay algo seguro, la evolución del mundo de la construcción no ha terminado y seguirá, probablemente, acelerándose, sobre todo, bajo el efecto de la urgencia de actuar buscando un desarrollo sostenible, aunque sin olvidar la productividad.
Precisamente por esta aceleración y por la introducción de estos nuevos criterios de evaluación de la eficacia, la actividad de Investigación y Desarrollo se impone cada vez más como un componente esencial de nuestro oficio de contratistas. Stanislas Grassien, responsable de I+D de GSE nos explica el porqué.
En pocas palabras, ¿cuál es el objetivo del departamento de I+D?
S.G. : Nuestra razón de ser ha consistido siempre en aportar una oferta global, de gran versatilidad, en el mercado inmobiliario empresarial. La introducción de nuevos criterios de eficacia, en particular los anteriormente citados, implica una transformación continua de nuestro oficio y de nuestros métodos, que tiene que apoyarse en las propuestas del departamento de Investigación, Desarrollo e Innovación. El objetivo consiste en mejorar aún más el valor añadido y la calidad de nuestra oferta de servicio.
Por lo tanto, en su opinión, ¿la investigación y el desarrollo sostenible son dos elementos indisociables?
S.G. : Efectivamente. En 2007, la toma de conciencia del desafío medioambiental en el mundo de la construcción ha alcanzado un nivel sin precedentes. Y la voluntad de integrar una doble reflexión ecológica y económica en el proyecto y realización de los edificios es una tendencia ya totalmente implantada y que tendrá que reforzarse en los años venideros. Para el grupo GSE, proyectar y realizar más de un millón de m² al año de edificios con escaso impacto medioambiental en toda Europa constituye un desafío industrial y toda una responsabilidad. Frente a este desafío, tenemos que poner a punto nuevas soluciones que puedan implantarse a gran escala, y que se justifiquen con una reflexión profunda sobre su eficacia económica y medioambiental.
Para usted, ¿la clave reside, por tanto, en la anticipación?
S.G. : Sí, en nuestro oficio, por distintas razones, los cambios llevan un tiempo. Pero, en materia de desarrollo sostenible, las cosas tienen que cambiar a gran velocidad. Podríamos decir que se trata de una carrera contrarreloj en lo que respecta a la reducción de las emisiones de CO2, si tenemos en cuenta los cambios climáticos anunciados por los científicos..
Los edificios que estamos proyectando actualmente se entregarán en 1 ó 2 años.
Para probar un nuevo material, se necesita, más o menos, un año y otro año para utilizarlo de manera industrial en el marco de una supply-chain fiable. Tenemos que contar, por lo tanto, de 3 a 4 años antes de poder proponerlo de manera generalizada a nuestros clientes y verlo integrado en la mayor parte de los edificios que construimos.
Más largas son aún las acciones desarrolladas para que evolucionen las exigencias reglamentarias y de las aseguradoras, cuando es necesario: a veces pueden tardar hasta 5 años, a los que hay que añadir de 2 a 3 años de puesta en aplicación.
Por lo tanto, tenemos que ser precursores. Inventar y proponer para seguir en primera linea.
¿El papel del departamento de I+D puede considerarse, por tanto, como primordial?
S.G. : La función de un departamento de I+D consiste en animar la dinámica de innovación para asesorar, anticipar, como hemos dicho, e incluso provocar las mutaciones del mercado inmobiliario profesional, ya sea logístico, industrial o terciario. Tenemos que estar convencidos de que los proyectos que proyectaremos y realizaremos en unos años ya no tendrán mucho que ver con los proyectos que tenemos actualmente en marcha.
En esta dinámica de continua mejora, el departamento de I+D tiene que desempeñar un papel esencial de catalizador: tiene que acelerar la puesta en marcha de buenas prácticas y el despliegue de nuevas tecnologías en todas las fases de nuestro oficio.
¿Un servicio de I+D puede influir sobre la evolución de las normas y de la reglamentación en materia de construcción?
S.G. : Sí, es uno de los objetivos y casi una condición sine qua non para avanzar, pero no sólo porque la Investigación y el Desarrollo movilicen a muchos actores.
El trabajo se realiza, en un primer momento, a nivel interno, en donde las acciones de I+D se llevan a cabo de manera transversal e interactiva, teniendo en cuenta la diversidad y las competencias de cada uno de nuestros oficios: logística, industria y servicios, terciario, sanitario.
Pero también a nivel externo, porque el servicio de I+D tiene que actuar en un círculo más amplio con todas las partes implicadas:
en un entorno industrial y con la supply-chain, practicando una vigilancia tecnológica y un lobbying asociativo e industrial,
en nuestro contexto de clientes (usuarios, especialistas en desarrollos de proyectos, técnicos en logística, transportistas, etc.), practicando labores de escucha y participando, en particular, en grupos de trabajo de profesionales sobre temáticas específicas,
en el ámbito tecnológico, creando asociaciones con investigadores públicos y privados (polos de competitividad, escuelas y laboratorios, oficinas de estudios técnicos especializados), y registrando patentes,
en un contexto normativo y reglamentario y con las aseguradores, desarrollando nuevas técnicas y estableciendo referentes de certificación (CSTB, Certivea, Ineris, CNPP...),
y, por último, en un contexto institucional, en relación, en particular, con el Medad, las Drive, los servicios estatales (policía del Agua…) que son socios indiscutibles en cada proyecto,
… y todo ello, sin dejar de prestar atención a la competencia.
Entonces y de manera más concreta, ¿cuáles son sus ejes de desarrollo?
S.G. : Más allá de la investigación constante para optimización de costes, plazo y la calidad de realización de una obra, la I+D se concentra en tres ejes principales:
la competitividad del edificio en términos de explotación (consumo de energía, sencillez en el mantenimiento, fiabilidad de los equipos...),
la eficacia medioambiental (el control del balance de carbono en fase de construcción y de utilización del edificio, la integración medioambiental de los proyectos, en particular, la gestión de aguas pluviales y la biodiversidad, la prevención de riesgos de incendio...),
su carácter innovador (ergonomía en el trabajo, productividad del edificio…).
Entrando más en detalle, podemos citar algunas obras en curso:
el desarrollo de una herramienta de asistencia en la toma de decisiones que mide el peso del carbono en cada proyecto, teniendo en cuenta la construcción, la utilización de la energía durante la vida útil del edificio y su posterior derribo,
un estudio de modelización de la gestión de las aguas pluviales de una parcela de almacén (evacuación y tratamiento), adaptado a concepciones anglosajonas y americanas, en su mayor parte,
el proyecto Flumilog, que permitirá elaborar un método de cálculo de las distancias asociadas a los efectos térmicos de un incendio, para poder optimizar, a largo plazo, la implantación de un edificio en el terreno y optimizar las superficies de pantallas térmicas necesarias,
un estudio sobre el comportamiento término dinámico de los almacenes para reducir el consumo de energía para la calefacción,
un estudio sobre el confort visual en el edificio, que tenga en cuenta la optimización del factor luz de día y la eficacia del sistema de iluminación artificial,
el desarrollo de un equipo de carga innovador que permita la descarga de semirremolques liberando m² de suelo.
¿Y cuáles son las innovaciones que propone a sus clientes?
S.G. : La búsqueda de la reducción de las emisiones de carbono es una prioridad para GSE. En 2006, GSE proponía un nuevo tipo de edificio denominado Optima designed by GSE. Este diseño, que ganaba en la SITL el premio de Innovación Logística, es actualmente una realidad, ya que se han realizado más de diez obras siguiendo este diseño. En materia de energías renovables, GSE acaba de crear una filial dedicada al desarrollo de centrales fotovoltaicas “llave en mano”, para los tejados de los edificios logísticos e industriales. Por último, GSE, a través de su filial CCR, propone, junto con Ecoparc, una manera diferente y decididamente moderna de proyectar los edificios protegiendo, al mismo tiempo, el medio ambiente.